Lidia con el estrés por carga de responsabilidad

Cómo nos afectan situaciones potencialmente estresantes no sólo depende de nuestro carácter, educación y experiencias, sino también del nivel de responsabilidad que asumimos. Si aumentan nuestras responsabilidades pero no estamos preparados para ello, podemos sufrir de estrés por carga de responsabilidad.

Qué es el estrés por carga de responsabilidad

Este tipo de estrés nos puede afectar si la posibilidad de un pequeño error puede tener graves consecuencias. Este puede ser el caso de profesiones como la de controlador aéreo o cirujano por ejemplo. En este tipo de profesiones, el trabajador debe mantener la concentración absoluta durante un largo período de tiempo; y una breve distracción puede tener consecuencias fatales.

Pero no son los únicos trabajos en los que se puede sufrir este tipo de estrés. Los directivos con responsabilidad sobre el cumplimiento de ciertos objetivos y con personas a su cargo también pueden sucumbir a él; igual que los empresarios y emprendedores por su responsabilidad sobre un negocio.

Y aunque no tengamos un puesto de ese tipo, tener a nuestro cargo a familiares o ser la única fuente de ingresos de una familia también nos pueden llevar a sufrir de estrés por carga de responsabilidad.

Síntomas del estrés por carga de responsabilidad

Igual que en el caso del estrés por sobrecarga, lo habitual es sentirse ansioso, tenso y agobiado. Podemos sentir que llevamos el peso del mundo encima. Esto nos puede llevar a sufrir un bloqueo mental que nos impide ver con qué tarea continuar o qué decisión tomar. O bien, si la carga se encuentra en nuestro ámbito personal, nos puede impedir concentrarnos bien en nuestro trabajo por sentirnos superados por nuestras obligaciones.

En ambos casos, puede llevarnos a la procrastinación.

Si se agravan los síntomas podemos llegar a sufrir palpitaciones, ataques graves de ansiedad o pánico o incluso una depresión.

¿Sientes que llevas el peso del mundo encima? Tal vez sea #estrés por carga de responsabilidad Clic para tuitear

Cómo aliviar el estrés por carga de responsabilidad

Combatir este tipo de estrés pasa por una combinación de tomar conciencia, buscar un buen equilibrio en nuestra vida, revisar nuestras responsabilidades y establecer un buen sistema de organización.

Toma conciencia y busca el equilibrio

equilibrio

pixabay.com

Tomar conciencia y relativizar

El primer paso es analizar bien qué nos estresa exactamente y plantearnos qué es lo peor que puede pasar. En los casos del cirujano y del controlador aéreo la respuesta es obvia. Pero en otros trabajos y asuntos es útil darse cuenta de que no suele ser cuestión de vida o muerte. Por tanto, debemos relativizar la importancia de lo que nos estresa tanto.

Para aliviar el #estrés, toma #conciencia de lo que te estresa y relativiza su importancia Clic para tuitear

Preocuparse por lo que no ha pasado no sirve de nada

Aunque sea cuestión de vida y muerte debemos recordar que preocuparse por cosas que pueden pasar pero que no han pasado aún y tal vez nunca pasen, sólo sirve para agobiarse. Nos llevará a no disfrutar del presente y las cosas bonitas de nuestra vida. Además nos costará concentrarnos adecuadamente en nuestro trabajo.

Busca el equilibrio

En los puestos directivos y de alta responsabilidad suele haber una tendencia a trabajar largas jornadas. Pero un directivo o empresario también es una persona humana al fin y al cabo que necesita cuidarse a sí mismo y no desatender su vida privada.

Para rendir al máximo, nuestro cuerpo necesita descanso y una buena alimentación. De lo contrario, se resentirá nuestra capacidad de concentración y de toma de decisiones. Por tanto, no te saltes las comidas. Y cuida lo que comes para proveer a tu cuerpo de los nutrientes necesarios.

Además, tómate descansos regulares a lo largo del día para desconectar aunque sea unos minutos. Levántate de tu sitio para estirar las piernas y la espalda o date un pequeño paseo para despejarte.

A la hora de planificar tu agenda, recuerda también dejar colchones de tiempo entre reuniones y reservarte bloques de tiempo para tareas que requieran pensar. Suelo ver a menudo agendas repletas con maratones de reuniones que no dejan tiempo ni para respirar, descansar o incluso trabajar.

Por último, igual que planificas reuniones, planifica también actividades deportivas, de bienestar y de ocio que te permitan desconectar del trabajo y recargar las pilas.

Tus compañeros o colaboradores agradecerán trabajar con una persona descansada y equilibrada.

Una persona #descansada y #equilibrada será menos propensa a sufrir #estrés Clic para tuitear

Vive el presente

Como directivo o empresario es habitual tener que estar trabajando de cara a futuro, haciendo previsiones, proyecciones, forecasts, planes estratégicos y de acción etc.

Pero no por ello debes caer en una espiral de ansiedad y preocupación por el futuro que te lleva a desatender el momento presente. Con ello, no quiero decir que trabajes de forma reactiva según vayan surgiendo los temas. Sino que después de hacer los planes a futuro, establezcas los próximos pasos. Luego vuelve mentalmente al momento presente para trabajar de forma concentrada en el siguiente paso que te acercará al objetivo. Todo ello, sin agobiarte por lo mucho que falta para alcanzarlo, por temor a no conseguirlo, o por todo lo que puede salir mal. Una cosa es ser previsor, otra ser un agonías.

Si te cuesta, tal vez quieras introducir el Mindfulness o Atención Plena en tu vida.

Hacer #PlanesdeFuturo sin #ansiedad y #preocupación. #VivirelPresente alivia el #estrés Clic para tuitear

Organiza y delega

organización

pixabay.com

Revisa tus responsabilidades, prioridades y objetivos

Sugiero que te tomes tiempo para revisar todas tus obligaciones y tareas. Anota todo lo que te ronde por la cabeza. Porque esta simple acción te ayudará a tomar más conciencia de lo que pesa sobre tu mente y a ganar perspectiva.

Después analiza si todas esas obligaciones son ineludibles. Tal vez haya compromisos autoimpuestos que no aportan nada a tu vida o tus objetivos pero sí te crean presión y estrés.

También aclara cuáles son tus prioridades y objetivos principales.

¿Superado por tus #responsabilidades? Revisa si hay #obligaciones #autoimpuestas. #estrés Clic para tuitear

No sucumbas a la microgestión

Cuando nos sentimos agobiados o superados por las responsabilidades, es fácil caer en la trampa de realizar cualquier tarea para darnos la sensación de estar haciendo algo. Pero si no dedicamos el tiempo a los asuntos prioritarios, al final del día seguiremos sintiendo la presión de la sobrecarga; y tendremos la sensación de no haber conseguido nada.

Por ello, es esencial que tengas claras tus prioridades para dedicar tu tiempo a lo importante y trabajar de forma efectiva.

La #microgestión da la sensación de estar #ocupados pero no seremos #productivos. #estrés Clic para tuitear

Aprende a decir “no” a ciertos compromisos

Conocer mejor tus prioridades también te ayudará a rechazar ciertos compromisos y así aligerar tu agenda y carga. A veces nos podemos ver inundados por convocatorias de reuniones, invitaciones a eventos, peticiones de ayuda y demás. Por eso, debes dar cuenta de que no puedes estar en todo y que no serás mala persona por no decir que sí a todo.

delegar

pixabay.com

Delega y confía

También es importante revisar si debes realizar tú todas las tareas que tienes en tu lista. Pregúntate si puedes delegar algunos asuntos o pedir ayuda con ellos. Delegar correctamente significa encargarle a alguien el trabajo por completo y dejar que lo realice a su manera. Un directivo conservará la responsabilidad final sobre el resultado. Pero para delegar de forma efectiva, es necesario explicar bien el trabajo, enseñar cómo se hace y luego confiar en las capacidades de la persona en cuestión y no estar interfiriendo.

Pongamos el ejemplo de nuestro hogar. No es efectivo delegar en un familiar la preparación de la comida si luego le criticamos por cómo lo hace. Que si tú lo harías más rápido o te sale más rico el plato. Que por qué te deja la cocina patas arriba. Ningún maestro ha caído del cielo y debemos dejar a los demás que aprendan y ganen confianza. Si, de lo contrario, minamos su autoestima, sólo conseguiremos que la persona acabe teniendo manía al tema o nos diga que lo hagamos nosotros.

#Delegar de forma #efectiva significa dejar que otros trabajen a su manera. Alivia el #estrés Clic para tuitear

Crea un buen sistema de organización y seguimiento

Para no perder la perspectiva sobre los asuntos bajo tu responsabilidad, sean tareas a realizar por ti o por otros, es esencial que tengas un buen sistema para llevar el control. Es recomendable que tengas por un lado listas de tus tareas; y por otro listas de asuntos a la espera de otras personas. Busca el sistema que tenga más sentido para tu trabajo.

David Allen de GTD sugiere bien listas según el lugar o herramientas de trabajo (oficina, ordenador, teléfono, casa…), bien según áreas funcionales (marketing, finanzas, recursos humanos…) o bien por proyectos (cliente ABC, Comité de Dirección, proyecto de innovación etc.). En caso de las tareas delegadas, decide si tiene sentido que crees listas por personas, departamentos o proyectos por ejemplo. Reflexiona cuál es el mejor orden para tu tipo de trabajo y prueba cómo te va. No te agobies porque sea el sistema perfecto y definitivo. Podrás introducir mejoras más adelante si ves que algo no te funciona.

Establece una rutina de revisión

Un sistema de organización sólo será tan bueno como el uso que hagas de él. Por tanto, deberías revisar tus listas tantas veces como sea necesario para que sepas que todo esté controlado; y que tu mente se sienta tranquila. Podrá ser cuestión de cada ciertos meses, semanas, días o varias veces al día.

Para tareas que tengan una fecha concreta de realización o de entrega por parte de otros, créate recordatorios en la agenda para evitar consultar una y otra vez la lista de tareas para recordar el plazo.

Mantén la #perspectiva con un buen sistema de #organización, #control y #revisión. #estrés Clic para tuitear

Fórmate y aprende

Sufrimos estrés cuando sentimos que nuestros recursos no son suficientes para enfrentarnos a una situación. Por ello y por último te recomiendo aprovechar la amplia oferta formativa a la que hoy en día se puede acceder. Según el caso, puede tratarse de mejorar las habilidades de liderazgo, aprender técnicas de organización o trabajar en el desarrollo personal como la inteligencia emocional.

¿Te suena el estrés por carga de responsabilidad?

¿Has sufrido alguna vez de este tipo de estrés? ¿Has conseguido resolver y si es así, cómo?

¿Crees que los diferentes trucos que hemos visto te pueden ayudar a aliviarlo?