Los humanos tendemos a tomarle apego a las personas y las cosas. Ello tiene su razón de ser y su parte positiva. Pero también hay una vertiente negativa que nos puede atar a situaciones cuanto menos mejorables.

La cara positiva del apego

Tenemos la vertiente positiva del apego como son el amor, el cariño, la simpatía. Como animales sociales que somos los humanos buscamos afinidad con otras personas y pertenecer a un grupo. Forma parte de la estrategia de supervivencia de nuestra especie reconocer quién puede ser enemigo y quien un posible amigo así como buscar una “tribu” a la que pertenecer para estar a salvo de los peligros.

Piensa en nuestros antecesores. Era cuestión de vida o muerte saber valorar si una persona que aparecía en nuestra cueva o poblado tenía buenas intenciones. Además ganarse el favor y cariño de otros miembros de la tribu podía asegurar protección y alimento. Esos mismos principios subyacen hoy en día a nuestras relaciones personales y profesionales. Además de querer a nuestra familia, hacemos amistad con personas que nos caen bien y nos creamos círculos de confianza en el trabajo.

El #apego positivo se expresa en forma de #amor, #cariño y sentido de #pertenencia Clic para tuitear

La cara menos positiva del apego

Sin embargo el afán de buscar seguridad y comodidad también nos lleva a apegarnos a comportamientos y situaciones que nos pueden impedir mejorar nuestra vida y frenar nuestro desarrollo personal.

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El apego en forma del miedo al cambio

El apego a la seguridad y a lo conocido nos vuelve cómodos y hasta perezosos. Nos acomodamos en nuestra rutina y en hacer las cosas de la misma manera, enfrentándonos a novedades con nuestro bagaje de experiencias y conocimientos. Este apego puede delatarse con expresiones como “pero siempre se ha hecho así” o “más vale pájaro en mano que cien volando”.

Sin embargo, la vida es evolución y cambio. Por ello, debemos tomar consciencia cuando nos resistimos a aceptar los cambios y aprender a adaptarnos a ellos. Necesitamos aprender nuevas cosas y nuevas maneras de hacer las cosas. Tener la mente abierta, ser flexibles y resilientes nos ayudará a no temer a los cambios sino buscar las oportunidades que se pueden esconder detrás.

Aunque nada cambie, si yo #cambio, todo cambia. #HonorédeBalzac #apego Clic para tuitear

El apego en forma del miedo a lo desconocido

Muy relacionado con temer el cambio está el miedo a lo desconocido. Piensa en dichos como “más vale malo conocido que bueno por conocer”. El apego a lo conocido en realidad nos vuelve temerosos a lo que no conocemos. Pero es imposible estar preparados para cualquier situación.

Lo normal es que surjan situaciones desconocidas. Si no nos enfrentáramos a ellas simplemente no viviríamos. Recuerda el primer día del colegio, confesarle a alguien por primera vez que le amas, ir a la primera entrevista de trabajo, tener un hijo. Aunque sabemos que otras personas lo han hecho antes para nosotros es algo nuevo y desconocido. Pero lidiaste con esas novedades y creciste como persona.

Más allá de nuestra zona de confort están el aprendizaje y el desarrollo personal. Por ello, acepta que no puedes conocer ni estar al cien por cien preparado para todo lo nuevo. Además, cuanto más expandas tu zona de confort, menos miedo tendrás a lo desconocido y a los cambios. En el post sobre autoestima te sugiero algunas ideas para ensanchar tu zona de confort.

Cuanto más hacemos, más podemos hacer. #WilliamHazlitt #apego #zonadeconfort Clic para tuitear
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El apego en forma de miedo al fracaso

El apego a la seguridad nos puede llevar a temer el fracaso en nuestro trabajo y en nuestras relaciones. Pero si tememos el fracaso, tal vez no intentemos hacer nunca nada nuevo. Como dijo Franklin D. Roosevelt:

“En la vida hay algo peor que el fracaso: no haber intentado nada.”

Los fracasos son oportunidades para el aprendizaje, oportunidades para reflexionar qué podemos hacer diferente para que el resultado sea mejor la próxima vez.

Aunque internet esté lleno de historias de éxito, las probabilidades de triunfar a la primera son bajas. Thomas A. Edison tardó en inventar la bombilla. El post-it resultó de un invento fallido para un nuevo tipo de pegamento. Suele hacer falta mucho ensayo y error, mucho aprendizaje, imaginación y mucha perseverancia.

¿Cuántas veces te caíste antes de aprender a andar? ¿Cuánto tardaste en aprender a hablar? No nacemos con el miedo al fracaso. De hecho, de niños, no consideramos un fracaso caernos una y otra vez cuando aprendemos a andar. Por eso también te sugiero que taches la palabra “fracaso” de tu vocabulario y la sustituyas por algo menos contundente como “error”, “equivocación” o “oportunidad de aprendizaje”.

El #fracaso es #éxito si aprendemos de él. #MalcolmForbes #apego Clic para tuitear

El apego en forma de miedo al rechazo

El apego a sentirnos queridos y aceptados por otras personas nos puede llevar al temor a que nos rechacen. El escritor y filósofo Alain de Botton lo expresó de esta manera:

“Si el rechazo duele tanto es porque nos lo tomamos como una sentencia irrefutable emitida no sólo sobre nuestro aspecto físico, sino sobre todo nuestro ser, y por ende, sobre nuestro derecho a la existencia.”

El miedo al rechazo nos puede impedir intentar siquiera pedir a otra persona algo que queremos. Puede ser pedirle a alguien salir, puede ser pedir un aumento de sueldo, puede ser solicitar un puesto de trabajo etc. A lo largo de la vida nos enfrentamos a muchas situaciones en las que tememos que nos digan que no. Pero si no lo intentamos desconoceremos el resultado y podemos pedir una oportunidad.

Por tanto, acepta la posibilidad del rechazo pero no te lo tomes como un ataque a tu persona. Piensa que puede haber una serie de razones por las que te digan que no: que no es el momento, que la propuesta no encaja, que a la otra persona no le apetece…

Que cada No que recibáis se convierta en un impulso para continuar. #AlexiaMars #apego #rechazo Clic para tuitear

El apego en forma de miedo a la incertidumbre

Mark Manson, autor de “The Subtle Art of Not Giving a F*ck”, sugiere que el apego a la certidumbre es peor que el miedo al fracaso o al rechazo. Según él, nada es cierto hasta que haya pasado e incluso entonces es discutible. Por ello propone que en vez de buscar la certeza deberíamos buscar la duda, es decir dudas de nuestras creencias, sentimientos y lo que el futuro nos pueda deparar. Allí es dónde está la oportunidad de aprender y crecer como persona.

En realidad nos pasamos la vida equivocándonos. Teniendo en cuenta nuestros conocimientos y nuestra experiencia en cierto momento tenemos creencias y tomamos decisiones. Pero más tarde, con más experiencia adquirida, puede que nos demos cuenta que lo que creíamos cierto no lo era tanto. De niño creías en los Reyes Magos o Papá Noel ¿verdad? O acuérdate de tu primer amor. Seguramente pensarías que duraría para siempre. Tal vez creas que mereces una promoción en el trabajo pero creas que tu jefe no te valora y por eso no te la ofrece. Puede que tengas miedo al posible rechazo si pidieras esa promoción. Pero también puede ser que en realidad tengas miedo a enfrentarte a si realmente te sientes capacitado para ese puesto al que aspiras.

Hay cosas en la vida que nos llevan a cuestionar cómo nos vemos a nosotros mismos. Nos conforta esa certidumbre de saber quiénes somos. Por eso puede resultar más cómodo quedarnos en la certidumbre, aunque dolorosa, de nuestra creencia de que no nos valoran lo suficiente por ejemplo.

Cuanto más se ve amenazada tu #identidad, más lo evitarás. #Leydeevitación #MarkManson #apego #certidumbre Clic para tuitear

Resumen

El apego tiene su lado positivo en tanto que lo expresemos en forma de amor y afecto. Pero si nos apegamos a personas y situaciones por miedo alimentamos inseguridades y no nos permitimos vivir plenamente. Piensa que los miedos no son algo innato sino algo que adquirimos a lo largo de la vida. Igual que hemos aprendido a temer algo está en nuestro poder neutralizar ese miedo.

¿Tienes demasiado apego a ciertas cosas? Tienes miedo al cambio, a lo desconocido, al fracaso, al rechazo o a la incertidumbre?

Lo único que debemos temer es el #temor mismo. #FranklinDRoosevelt #apego Clic para tuitear